Logo de la Congregación de la Misión
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Sello personal de San Vicente de Paúl estampado en sus cartas
Sello personal de San Vicente de Paúl estampado en sus cartas
Constituciones y Estatutos de la Congregación de la Misión
Constituciones y Estatutos de la Congregación de la Misión
Tomaž Mavrič, CM - Superior General de la Congregación de la Misión y Sucesor de San Vicente de Paúl
Tomaž Mavrič, CM - Superior General de la Congregación de la Misión y Sucesor de San Vicente de Paúl

Congregación de la Misión de San Vicente de Paúl

La Congregación de la Misión, conocida usualmente como Padres Paúles, es una comunidad de sacerdotes y hermanos fundada por San Vicente de Paúl en 1625 para la evangelización de los Pobres y la formación del clero. Los Sacerdotes y Hermanos Vicentinos suman más de 4,000 en el mundo y sirven en 86 países. Los miembros de la comunidad sirven a Cristo entre los pobres y los marginados.

Vicente de Paúl nació en el pueblo de Pouy en 1581. De niño vivió entre los Pobres y sufrió sus condiciones de vida. En 1600 se ordenó de sacerdote. Por un tiempo buscó escaparse de la pobreza de sus orígenes, pero con la ayuda de directores espirituales él se sintió llamado a una profunda santidad y según los acontecimientos de su vida, fue conducido finalmente por la divina providencia a una firme determinación de dedicarse él mismo a la salvación de los pobres. Mientras predicaba en Gannes , el 25 de enero de 1617, en Folleville, él vio que la evangelización de los pobres era una necesidad urgente. Él mismo afirmó que así fue el origen de su vocación y de enorme misión en la Iglesia.

Como San Vicente de Paúl, estamos llamados a servir:

  • A los abandonados, aquellos rechazados por la sociedad, los pobres, los solitarios...A los que sufren a causa de diferentes modos de pobreza moral, propios de nuestros tiempos...La implementación de las demandas dela justicia social y de la caridad evangelizadora.

Esto lo hacemos a través de...

  • Parroquias misioneras
  • Formación inicial y permanente del Clero
  • Formación de las comunidades cristianas
  • Misiones Internacionales
  • Acompañamiento a las Hijas de la Caridad

(Constituciones, parágrafos 12-18)

La Congregación también desarrolla servicios pastorales en nuevas realidades de pobreza y abandono: entre personas que viven en los basurales urbanos; en las grandes autopistas y carreteras (pastoral rodoviaria); en las estaciones de radio y televisión.

Confiamos en la Divina Providencia

San Vicente tenía una fe profunda y confianza en el cuidado providente de Dios para con él y para con el pueblo, especialmente los pobres.

Luchamos para ser contemplativos en la acción...

San Vicente y Santa Luisa establecieron una nueva forma de vida religiosa - no enclaustrada- efectiva, combinando lo divino y lo humano, lo sobrenatural y lo práctico, lo contemplativo y la acción. A través de su encuentro oracional con el Cristo misericordioso y compasivo, los Vicentinos están preparados para salir y asistir al mismo Cristo presente en la personas pobres. Como lo dijo San Vicente de Paúl: "Dadme personas de oración y ellas serán capaces de todo".

Vivir una "Opción preferencial por los pobres"

La Caridad Cristiana a la que estamos llamados a vivir no es dar a los pobres las sobras, nuestro tiempo de sobra, nuestro dinero extra, nuestras ropas usadas, etc. La Caridad para nosotros debe significar el dar lo mejor y a veces, darnos todo. Nuestra vida debe reflejar la vida de Jesucristo que nos ha llamado a esta gran vocación de amor. Nuestro respeto por la dignidad de las personas pobres nos ha de guiar a tratarlos como invitados a nuestra mesa familiar y no como pordioseros a la puerta, esperando las migajas.

Practicar la reflexión apostólica:

Habiendo encontrado a una persona pobre, o experimentado el servicio a los pobres, nosotros reflexionamos conjuntamente acerca de tal experiencia y sus implicaciones, mediante la oración y el estudio de la Biblia. De este modo nosotros comenzamos a aprender cómo enfrentarnos a nuestra propia pobreza interior. La Espiritualidad Vicenciana sostiene que esta contemplación provee una llave experiencial que puede ayudarnos a abrir el verdadero sentido de las Escrituras. Este proceso de transformación nos prepara para devolver un renovado servicio a nuestros Amos, los Pobres.

Creer que los Pobres son nuestros Señores:

Creemos que los pobres tienen algún reclamo sobre nuestro tiempo. Semejantes a un subordinado respecto a alguien de más autoridad, nosotros mostramos profundo respeto, más aún, devoción, por los que son pobres. Nuestro hablar es simple. Nos negamos cosas y distracciones en orden a poder mostrarnos solidarios con la persona pobre; así ellos no sentirán avergonzados en nuestra presencia. Nosotros vamos a ellos; no siempre ellos vienen a nosotros. Permanecemos cercanos y estamos bondadosamente dispuestos a acogerlos. Mostramos paciencia, cuando las personas se ponen exigentes y coléricas. Les escuchamos atentamente y consideramos, en primer lugar, sus necesidades. Ellos deben tener una palabra sobre cómo desearían reconducir sus vidas .

Mostrar una presencia secular-laical:

Desde el principio, el papel de los laicos fue central en nuestra misión porque lo fue para San Vicente de Paúl. Los laicos revelaron las necesidades de los pobres a San Vicente en Folleville y Chatillon-les-Dombes. Se podría decir que los laicos guiaron a Vicente al Pobre. Hoy la Familia Vicenciana aún sigue compartiendo este carácter laical. El Carisma proviene de una asociación con el laicado. (SSVP, AMM, JMV, AIC, MISEVI).


Superior General

Es considerado como el sucesor de San Vicente de Paúl y rige los destinos de la Congregación de la Misión conforme a las Constituciones y Estatutos de la misma. Es elegido por la Asamblea General, por un periodo de seis años, pudiendo ser reelegido por otros seis años.

Su figura está descrita en las Constituciones de la Congregación de la Misión, como el centro de unidad y de coordinación de todas las Provincias. Debe por lo tanto ser fuente de la animación y de la actividad apostólica.

Actualmente es Superior General el Tomaž Mavrič, CM. Es conocido por aportar a la Congregación de la Misión y toda la Familia Vicentina reflexiones sobre San Vicente de Paúl como Místico de la Caridad.